Reflexionando con la lluvia

Es maravilloso, estar en casa, vivir en el campo, ver cómo llueve, escuchar cómo chocan las gotitas en la puerta, parece como si quisieran pasar, qué graciosas. Qué mala reputación tiene la lluvia, a mí me encanta, es un momento íntimo, sólo contigo.

Te da tiempo para pensar o crear un pequeño documental de lo qué has vivido en estos días, en estos meses, o simplemente tu momento para soñar.

Repaso momentos,  encuentros con personas, palabras de escritores en sus libros, qué me dejan algo. Los qué más me llaman la atención…los qué…me hacen recapacitar, ésas qué te dejan sin aliento…en los qué te quedas en estado de shock y tienes qué sentarte para asociar sus palabras…qué te dicen  algo, alguna frase qué puede cambiar alguna parte de tu vida, con palabras simples, con palabras llanas, y  de repente dices un…es verdad!,  ó momento onomatopéyico de esos de… –Wow!

Me viene a la cabeza una anécdota curiosa…

En una aldea ganadera, deshabitada, del siglo XVIII, la cuál todavía conserva molinos de agua, por el qué pasa un río, y al lado un sendero perfectamente trazado por la naturaleza, que te lleva a lo más alto, donde se puede apreciar un valle precioso. Está en Ezcaray (La Rioja). Por allí, muchas tardes me acerco cuando estoy trabajando por esa zona. Me siento, y cómo siempre, no puedo evitar hacerme una visita interior. La semana pasada en concreto fui preocupada, tenía un “concome”, de esos qué dices…¿cómo puedo parar?…Empecé  a caminar,  por ese lugar, como puedes imaginar mágico. Cosas del destino, me quedo mirando a un hombre que me resultaba familiar, el cuál no reconocí hasta tenerlo en frente (miopía) Y era un conocido, qué vive en el mismo pueblo de Ezcaray, un hombre de 60 años, filósofo él.

-Hombre! ¿Qué tal Y?

-Pues bien, aquí, sin más

-Vaya! Te apetecía y punto?

-Sí, sí…

-Te diré algo, no merece la pena qué le des vueltas, hazme caso

-No, pero si yo no..

-Te dejo qué sigas

Cómo hombre escueto y de pocas palabras, se fue…y allí me quedé un poco más

Al llegar a casa, seguía con mis dudas, mis miedos… y abro al azar un libro qué sólo me da respuestas y yo a él tan sólo preguntas  “El arte de la Prudencia” (Baltasar Gracián)

178.” Creer al corazón; y más cuando es muy firme. Nunca se le debe contradecir, pues suele ser un pronóstico de lo más importante: es un oráculo personal. Muchos perecieron de lo que más temían, pero ¿de qué sirvió temerlo y no remediarlo? Algunos tienen un corazón muy leal, lo que es una ventaja de la naturaleza superior, y siempre los previene y avisa del fracaso para evitarlo. No es prudente salir a buscar males, pero sí lo es salirles al encuentro para vencerlos”

Sigo en casa, en éste día de lluvia, aún me queda tomarme un vaso de cacao y seguir con mi boceto sobre el secreto de la verdadera belleza humana

 

*Escriba lo qué escriba, siempre será un borrador

 

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Cristina me hizo pensar

De vez en cuando, viajo a la isla mágica de  Neverland , saliendo de mi casa, la segunda estrella a la derecha y todo recto hasta el amanecer.  Como niña, hago dibujos en el aire, mientras hablo con Cristina, una amiga imaginaria.

Cristina.., en un principio la imaginé..,rubia, ojos claros, delgada…y ese etc..de idealización, pero..,le fui cambiando el rostro, mientras la iba conociendo, descubría a la verdadera Cristina, una chica de color, con trenzas, “entradita” en carnes, bajita, qué tiene algo.

Me iba dando cuenta de lo especial qué era , conforme iba desgranando su interior.., despierta, risueña, soñadora..,pero sobre todo una gran amiga.

A la vuelta de éste último viaje, abro los ojos, y  encuentro otras personas, otras situaciones diferentes y no sé, se me ocurre , qué todo el mundo puede tener o ser una “Cristina” de carne y hueso, un-a amig@ de verdad y ¿porqué no? Empezar por nosotros mismos.., y  si,…¿creamos conciencia?, nos planteamos un cambio, y decidimos comportarnos de forma diferente, ser más auténticos para encontrarnos con personas más auténticas, o simplemente dejar de idealizar a las personas, a la espera del “Mirlo Blanco”, y aceptarnos, para aceptarnos y aceptar

Leyendo y leyendo, acordándome de “Cristina” se me ocurren,unas preguntas tipo test, de esas qué .., a mí por lo menos me hace recapacitar sobre lo egoístas que somos a veces, como nos gustarían qué nos tratasen, pero puede qué nosotros mismos ni las ponemos en práctica

Quiero ir al grano, así qué os dejo con mi test de la amistad, mientras vamos leyendo y pensando en la opción correcta, recomiendo una parada, un silencio

1) Ves a tu amig@ llorar, sabes qué lo está pasando mal, pero justo en ese momento tienes una cita con un bombón del cual llevas detrás meses ¿qué haces?

a) Qué se joda, seguro que sí me pasa a mí no se queda

b) Mañana le llamo, y le invito al cine

c) Por un amig@ doy la vida, lo demás va y viene

2) Entráis en una discusión acalorada: Política, religión.., Os vais cada uno por vuestro lado.

a) No le vuelvo a hablar, gentuza!

b) Hola y adiós. Como mucho le hablaré del tiempo

c) No vuelvo a tocar el tema, discutiremos, y no le quiero perder por una estupidez

3) Mi amig@ está estresad@, ha tenido un mal día, y sin darse cuenta, arremete contra mí. Y yo qué tengo un carácter que te cagas

a) Me pongo a cantarle las 40 ¿de qué va?. So friki!

b) Le miro con cara de – pero..¿qué me estás contando?- hago un corte de mangas

c) Cuento hasta tres y le digo: -Mira (digo su nombre)…mañana hablamos

4) Necesita hablar sobre temas familiares, se ahoga, y os veis:

a) Hablo de mi vida sin apenas hacer una pausa, critico a todo cristo

b) Le dejo hablar al principio, hasta que me ralla, y me pongo a pensar en mis cosas

c) Primero callo, si veo qué está mal, pongo mi mano sobre su espalda y no hablo hasta que se  haya desahogado

5) Se viste como un-a piltrafa y a mí no me gusta su forma de vestir:

a) Le digo: -¡Tú conmigo no vas así!, ¡cambiáte que vas ech@ un cuadro!

b) Le compro ropa más adecuada

c) Es su esencia! ¿qué le voy a hacer?, que vaya como quiera

6) Es el día más especial de su vida hasta la fecha

a) Paso de estar ahí todo el rato, además tengo peluquería

b) Le llamo, le felicito y cuando acabe mis tareas a lo mejor quedamos

c) Le felicito ese día a las 24:00, ayudo a preparar la sorpresa más maravillosa para qué se sienta más especial aún

Resultado del Test:

Mayoría de A: Tú eres gilipollas

Mayoría de B: Pa un café y poco más

Mayoría de C: Contigo al final del Mundo

Después de todo, hay días qué me siento un poco A, y a veces B, pero en gran mayoría una C de “Cristina”.

Recordando, qué todos somos diferentes

¿Un esfuerzo?

A Javiera

Hay veces, y sólo a veces, qué me levanto pensando en ella, mientras sonrío, pero también lloro.

El día que me di cuenta que tenía la capacidad de amar, fue el día que la miré a los ojos, y dije:

-¡Sí!, ¡se amar!

Sabía amar y también sabía qué era el que te amasen, ¡qué sensación más bonita!, amar con todo tu ser.

Sólo con una mirada, nos hablábamos, me decía…me decía tantas cosas…qué a veces el marcharme y dejarle sola, me hacía sentir  vacía, porque  ese momento en el que ya no estaba con ella…ningún pensamiento, ningún comportamiento, ni nada de lo que me rodease, podía compartirlo con ella.

¡Qué curioso!, pero ahora qué no está, qué de verdad se ha ido, la siento más cerca de mí, me siento feliz y tranquila, porque por fin sé que ella está bien, que está en calma. Abuelita simplemente decirte:

“Gracias por haberme enseñado a amar”

J.G.B    3/12/1921-24/02/2012

Yurena B.