Zapping entre mis ideas

Ya he llegado a Barcelona

Noto algo diferente como siempre. (Gracias a Dios tengo a mano mi libreta para anotarlo). En la cafetería, en el metro, hay gente qué sonríe,  también gente amable. Nada más llegar, ya ha habido alguien qué me ha llamado la atención. Sé qué éste fin de semana la vida me depara muchas cosas interesantes, no me quiero imaginar lo qué me espera en Dublín, ya qué el destino se ha empeñado tanto en que vaya a esa ciudad, de una forma tan descarada. Qué bonito es seguir las señales…todo sale como si estuviese escrito.

Y el viaje?…el viaje de autobús de La Rioja a Barcelona ha sido diferente

Por unas horas me he sentido yo de nuevo, -qué bien- pensaba- una experiencia más.- Lo sigo pensando, pero no he podido evitar tener una pequeña interrupción, acordándome de alguna persona qué otra, qué se encierra en su mundo y no le da la gana salir siquiera abriendo los ojos un minuto a un mundo más real, más de carne y hueso.

Y yo me pregunto ¿por qué te quiero tanto? ¿porqué me preocupas tanto?

Sólo quiero que estés bien y qué recapacites.

Y te lo digo a tí, a tí qué lees ésto por casualidad.

Empieza a escucharte, y te empezarán a suceder cosas muy muy chulas creéme.

Tu amiga que te quiere

Ygriega

Agua de borrajas

 

Así te quedas cuando idealizas a alguien, después de haber idealizado a otras “mil” personas. No te haces una ilusión grande, para qué el  dolor no sea tan grande, somos humanos, y es fácil qué nos perdamos…pero después de unos añitos de experiencia, algo de madurez y un par de hostias, al final todo se normaliza un poco más.

Pero ¡jo! Con lo que me gusta soñar, se me hace duro no cerrar los ojos e imaginarme una realidad, diferente, mucho más bonita, porque a veces la realidad qué uno tiene…es más difícil de digerir, lo peor de todo es que en muchos casos, no tiene solución, por tanto, hay que aceptarlo, si hubiese solución, si hubiese algo, aún me permitiría soñar un poco. Pero no.

Qué pena ¿no? Soñar con alguien con los ojos abiertos, y no poder decir nada

Si ya lo decía Gabriel García Márquez: “La peor forma de extrañar a alguien es estar sentad@ a su lado y saber que nunca le podrás tener”

Mientras, vuelves a rezar, para que lleguen esos cinco minutos, media hora para poder verle otra vez, por no decir las innumerables veces qué miras el móvil a la espera de un mensaje, correo…qué nunca llega

Pero bueno, siendo más realista mientras tu sueñas  los demás hacen su vida

Así que bueno, no perder la esperanza y a conocer más personas, encontrar a alguien de carne y hueso, sin complicarnos tanto

 

Aunque me olviden

Aunque me olvides, te seguiré recordando, os seguiré recordando, las cosas fugaces, no tienen que ser del todo efímeras, puede que tú me hayas dejado algo y no lo sabes.
Yo por supuesto te he dejado algo, pero eso sí, nunca lo sabrás, nunca lo sabrás porque quizás no hayas llegado hasta ese punto en el que simplemente se sabe.
Me voy de nuevo a otro lugar, recordando vuestros rostros, vuestras sonrisas, me voy recordando vuestra mirada, ésa, en la que por un minuto podía ver la mirada risueña de un niño, también, me voy recordando vuestras palabras. Pero si hay algo con lo qué me voy, es con lo que me hicisteis sentir. Me voy feliz, a otro lugar, como siempre, a otro pueblo, a otra tierra, con otras gentes, qué probablemente no sean igual, qué probablemente no sea lo mismo…porque cada uno de vosotros sois diferentes, aunque no lo sepáis, yo, soy de esas, que ha llegado a ese punto, en el que simplemente lo sabe.
Y el día de mañana cuando vuelva, todo seguirá igual, vosotros no habréis cambiado, sin embargo yo, habré cambiado, porque los que no se mueven, se estancan y no cambian.
Os volveré a saludar, a sonreír como lo hice la primera vez, y vosotros ya no os acordaréis de quién soy, y si os acordáis, no recordaréis lo mismo que yo.
Pero os transmitiré ese cariño que os tengo, para que percibáis lo especiales que sois para mí, para que percibas, qué por un momento puedes salir de la nube en la que vives, y volver a ser persona para dejar de ser simplemente parte de un puñado de gente.

Reflexionando con la lluvia

Es maravilloso, estar en casa, vivir en el campo, ver cómo llueve, escuchar cómo chocan las gotitas en la puerta, parece como si quisieran pasar, qué graciosas. Qué mala reputación tiene la lluvia, a mí me encanta, es un momento íntimo, sólo contigo.

Te da tiempo para pensar o crear un pequeño documental de lo qué has vivido en estos días, en estos meses, o simplemente tu momento para soñar.

Repaso momentos,  encuentros con personas, palabras de escritores en sus libros, qué me dejan algo. Los qué más me llaman la atención…los qué…me hacen recapacitar, ésas qué te dejan sin aliento…en los qué te quedas en estado de shock y tienes qué sentarte para asociar sus palabras…qué te dicen  algo, alguna frase qué puede cambiar alguna parte de tu vida, con palabras simples, con palabras llanas, y  de repente dices un…es verdad!,  ó momento onomatopéyico de esos de… –Wow!

Me viene a la cabeza una anécdota curiosa…

En una aldea ganadera, deshabitada, del siglo XVIII, la cuál todavía conserva molinos de agua, por el qué pasa un río, y al lado un sendero perfectamente trazado por la naturaleza, que te lleva a lo más alto, donde se puede apreciar un valle precioso. Está en Ezcaray (La Rioja). Por allí, muchas tardes me acerco cuando estoy trabajando por esa zona. Me siento, y cómo siempre, no puedo evitar hacerme una visita interior. La semana pasada en concreto fui preocupada, tenía un “concome”, de esos qué dices…¿cómo puedo parar?…Empecé  a caminar,  por ese lugar, como puedes imaginar mágico. Cosas del destino, me quedo mirando a un hombre que me resultaba familiar, el cuál no reconocí hasta tenerlo en frente (miopía) Y era un conocido, qué vive en el mismo pueblo de Ezcaray, un hombre de 60 años, filósofo él.

-Hombre! ¿Qué tal Y?

-Pues bien, aquí, sin más

-Vaya! Te apetecía y punto?

-Sí, sí…

-Te diré algo, no merece la pena qué le des vueltas, hazme caso

-No, pero si yo no..

-Te dejo qué sigas

Cómo hombre escueto y de pocas palabras, se fue…y allí me quedé un poco más

Al llegar a casa, seguía con mis dudas, mis miedos… y abro al azar un libro qué sólo me da respuestas y yo a él tan sólo preguntas  “El arte de la Prudencia” (Baltasar Gracián)

178.” Creer al corazón; y más cuando es muy firme. Nunca se le debe contradecir, pues suele ser un pronóstico de lo más importante: es un oráculo personal. Muchos perecieron de lo que más temían, pero ¿de qué sirvió temerlo y no remediarlo? Algunos tienen un corazón muy leal, lo que es una ventaja de la naturaleza superior, y siempre los previene y avisa del fracaso para evitarlo. No es prudente salir a buscar males, pero sí lo es salirles al encuentro para vencerlos”

Sigo en casa, en éste día de lluvia, aún me queda tomarme un vaso de cacao y seguir con mi boceto sobre el secreto de la verdadera belleza humana

 

*Escriba lo qué escriba, siempre será un borrador